
Hay situaciones en la vida que invitan a reflexionar acerca de la fragilidad del cuerpo y pasan rapidamente cosas por la mente, como por ejemplo lo que pudo ser y no fue, lo que fue y no debió ser y lo que fue y así debió quedarse por siempre...estas reflexiones tuvieron lugar mientras trataba de controlar un caballo desbocado que iba a toda miercoles y que al parecer ni se inmutaba por mi peso encima de su lomo...bendito animal con ansías de libertad, casi me hace volver mierda contra el suelo, mientras corría como un caballo feliz yo le imploraba mentalmente: caballito por favor no me dejes morir sin haber hecho lo siguiente:
Amar profundamente a una persona y ser correspondida a satisfacción.
Disfrutar de un trío, cuando digo trío me refiero a esos en los cuales cantan tres personas para mi, o sea un linda y sentida serenata pagada por aquel que me eligió para amarme, aunque otro trío no se descarta de la lista :P
Compartir con mi hijo mariposo Roberto, debo mostrarle el mundo y llevarlo a conocer a su verdadero padre.
Ejercer mi puerca carrera.
Tener dinero y marranearmelo aunque sea una vez sin remordimiento.
Conocer y robarle una sonrisa a Javier Bardem.
Caminar por Buenos Aires.
Insultar y ofender con ira a mi jefecito.
Aprender a escribir cosas inteligentes.
Ser una máquina sexy aniquiladora de hombres guapos.
Oler a un niño de corazón bonito.
Esa es una pequeña selección de cosas que le rogue al caballito que me dejará hacer y ahora que me dió la oportunidad de hacerlas, malo malo me va a dar pereza y tocará esperar a otro arranque de pánico y desespero por vivir.
PD1. Vieron que la Vírgen me castigó, casi me hace caer de un caballo por tratarla de yegua y me dió un hijo por generación espontánea, esa como salió de vengativa.