
Hay cosas minúsculas que alegran la vida de este ser humano...son pendejaditas que pasan y hacen que el cuerpo o el alma se sientan relajados con una felicidad que se quiere guardar por mas tiempo, pero son tan efímeras que se escapan en el inodoro o se enredan entre las sabanas.
Para iniciar después de una noche de polas, llega aquel momento que se debe partir al hogar sino hay una mejor propuesta y no se si a usted le pase lector interesado, pero yo debería ser contratada por una empresa cervecera, tomo una pola y orino 20 y claro uno previene esa incomoda situación de sentir ganas de orinar mientras se esta en la calle o en el taxi, va al baño antes del salir de aquel bar, pero no hay nada que se pueda hacer igual las ganas serán incontenibles cuando se esta entrando al conjunto y que vaina justo para llegar a mi apto (pasa en las dos ciudades que vivo) se debe caminar un tramo largo y tortuoso, pero al fin llega aquel momento, ese feliz momento donde se encuentra ese maravilloso inodoro sediento y viene la indescriptible sensación de bienestar.
Duermo placidamente, pero de golpe me despierto mientras suena drive de incubus y vienen las espantosas imagenes de levantarse para ir a trabajar, las notas mentales acerca del atuendo para ese día, las tareas que se deben realizar, miro el reloj sé que ya es hora de abandonar esas sabanas calientitas, cuando depronto llega una imagen de un calendario y que me muestra...SIIII ES DOMINGO....que delicia me envuelvo en mis cobijitas y no hay nada que me quite ese inmenso placer de seguir durmiendo, es una locura.
Ir a la ducha sin afanes, abrir la llave y sentir el agua calientita, demorarse mucho debajo del agua, usar el jabón líquido y disfrutar ese olor. (es una satisfacción muy femenina).
Los dedos en la espalda, haciendo esos masajitos que relajan los músculos, esos que lo sacan a uno de este plano y tienen su momento cumbre cuando llegan a la nuca y se meten entre el cabello, wow.
Conocer a alguien y encontrar en ese mismo instante lo que casi todos llaman química, la miradita, la sonrisita, el si , el no, el quien sabe hmmm que olor exquisito de hormonas.
El olor a tinto en la mañana, pero no cualquier tinto sino el tinto que hace mi señora madre, que olor mas placentero y ella asoma su carita en mi habitación con la tacita en las manos, Ayy que deli...
Y acá podría quedarme por horas, pero por lo pronto lo dejo ahí siendo ese mi top de pendejaditas.
PS. Escuchar su voz, esa que si yo fuera esquizofrenica quisiera que me atormentara...Veroo si matalos a todos :D